domingo, agosto 28, 2005

gluttony + lust

Comí cual naufrago. Supongo que la emoción de que después de tantos años por fin mi madre le haya confiado a mis manos la elaboración de la "nogada" tuvo un alto impacto como estímulo para alimentarme. Me estoy familiarizando con los tacos y la combinación de cualquier cosa y coca-cola. La escacés de recursos durante la semana me obligó a abstenerme de muchos placeres culinarios y, aunque sí puedo vivir de arroz, me siento como si al fin hubiese llegado la cuaresma y el tiempo de celebrar lo mundano y engordador.
Estoy descubriendo la fenomenología y recientemente tuve una crisis cartesiana respecto al cogito. Me parece que digan lo que digan los filósofos, nadie ha sido capaz de refutarle a Descartes que pensamos; que si es antes o despues es algo que no se planteó el propio René. A Descartes le interesaba encontrar algo "certero e indubitable" y lo fue a hallar en la "Razón" (con mayúscula); lo demás es sólo un círculo vicioso que intenta cuestionar si es primero el huevo o la gallina. Sin embargo no dejan de ser fascinantes los acercamientos Husserlianos a una idea de "razón" fluída... en fin, si no lo escribo lo olvido.
Escucho "stairway to heaven" mientras mastico otro chocolate (¿porque no?); creo que tanta pregunta es innecesaria al fin y al cabo. Mientras existan carbohidratos y maneras de "quemarlos" la vida me será en extremo sencilla.

domingo, agosto 21, 2005

Bach

Los días se resumen en mis manos heladas. Mi cabello crece sin darme tiempo de decidir si eso es lo que quiero. Creo que hace mucho que no me veo al espejo como antes. Me gusta quedarme mucho tiempo observando las arrugas de mi rostro cuando cambio de gestos o cuando levanto una ceja, sólo verme durante mucho rato. Después de unos minutos de auto-examen uno no puede evitar cuestionar todo lo que nos hace reconocernos físicamente. En mi caso, hasta el negro de mis ojos se vuelve indeciso y podría jurar que cobra un tono más acuoso; es como si todo en mi cara pudiera sintetizarse en mis ojos.
Me gusta Bach, me encanta Bach es como una creciente recaída. Como algo que tropieza con brusquedad y se queda flotando suavemente. Creo que todas mis descripciones musicales son intercambiables, es decir, me parece que toda la música podría describirse de la misma forma porque todo lo que percibimos son los contrastes de "tempo", ritmo, tono, etc. La música que vale la pena debe ser una agresión hacia el silencio, debe atentar directamente con una estrategia eficaz e impredecible. Lo que opino sobre disfrutar a la música puede compararse con mis argumentos sobre el enamoramiento: no cualquiera se enamora y estoy casi convencida de que no todo el mundo está dispuesto a entregar la parte alta de su estomago y arriesgarse a sentir una opresión en el pecho por unos simples acordes. Por alguna razón siempre puedo convencerme de que las notas se emiten sólo para que yo las escuche y esta soberbia posición me permite disfrutarlas todavía más.
Amar es igual, supongo. Uno se convence de ser el único en sentirse así y disfruta de esa incomprensión y de sentirse alienado hasta cierto punto, alejándose del mundo práctico para vivir con los dioses. Uno se cree que de verdad existe el destino y que podemos soltarnos y "dejarnos llevar" bajando la guardia y olvidando al sentido común porque creemos que algún designio superior se está haciendo cargo.
Siempre cierro los ojos y aprieto los párpados mientras escucho a Bach. Me quedo quieta, atenta a cualquier reacción en mi cuerpo, a veces podría jurar que mis oídos palpitan como si algo quisiera salir de ellos. Hay quienes dicen que pueden imaginar cosas , yo nunca he podido; no me viene nada a la mente al contrario siento que las ideas se me escapan. Es como si algo me desalojara... me siento bien.
Invariablemente, sin embargo, la música termina. Aflojo párpados, dejo salir al aire comprimido detrás de mis costillas... y abro los ojos.

sábado, agosto 20, 2005

To the timber industry:

Would you pleeeeeease stop sending me "important" notices!!!! I realize how interesting and profitable investments I could make, the point is timber isn't really my field. Thanks anyway.

miércoles, agosto 17, 2005

leJos

Más esperas. En estos días la distancia ha cambiado de significado, parece que entre más cerca más lejos, he ahí una frase hecha que se demuestra cierta. Mis manos no dejan de temblar y mis dedos pueden tronarse facilmente... estoy muy nerviosa. De nuevo tengo que probarme competente pero esta vez a mí y yo soy el peor de los jueces. Me toca estar sola, ni modo.
Escribir aquí se ha convertido en una especie de conversación con alguien que me entiende; conversaciones propiamente dichas, no he tenido muchas (perdonarán la involuntaria cacofonía). Me la paso atenta y contemplativa ante cualquier sonido que se parezca al "ring" del teléfono. Estoy leyendo más de Gustavo Sáinz, me gusta su idea de "ansia" como definición del enamoramiento; bueno ya no sé si me gusta o sólo la comparto. Se supone que lo mejor de mí es mi manera de tranquilizar, soy algo así como un somnífero eficiente; también se supone que eso me debe hacerme sentir bien sobre lo que transmito pero la verdad es que quisiera despertar muchas otras cosas antes que "tranquilidad".
Extraño compartir un café y un tabaco; extraño hablar sin reclamos y la sensación de quer me toman de la mano por algo más que para indicarme el camino. Quisiera saber lo que me tiene así, ahora me siento mal con cualquier opción y creo que soy incapaz de decidirme. Sólo necesito algo que pueda llamar "mío".

martes, agosto 16, 2005

exilio

Una ciudad tan poblada puede llegar a ser extremadamente solitaria. Escribo desde un café en Coyoacán, disfruto de un clima nublado perpetuo con la vista cansada y las tripas sonando. Hay algo en el ambiente que me quita el hambre, sin embargo. Me estoy quedando en la carnavalezca casa de mi tía; todos son muy complacientes y dulces lo cual me inquita. Suelo comer sola y largarme cuando me da la gana así es que me cuesta un poco de trabajo esperar a la familia para el ritual de la cena y comunicarles los lugares a los que iré durante el día.
El café de la selva estaba vacío, cosa que es muy extraña. Me doy cuenta de que el DF es distinto cuando uno no está sólo de visita. No me gustó llegar a la facultad y no conocer a nadie, supongo que tendré que hacer algo al respecto pero mientras tanto tendré que gozar de las conversaciones conmigo misma: no soy tan mala compañía tal vez sólo un poco aburrida.